Un conflicto entre socios rara vez empieza el día en que se presenta una demanda. Normalmente aparece antes: falta de información, desacuerdos sobre decisiones relevantes, bloqueo en juntas, reparto de funciones poco claro o una relación que ha dejado de ser viable.

Esperar demasiado puede agravar el problema. Pero demandar sin haber definido bien la posición, la prueba y el objetivo tampoco suele ser una buena estrategia.

La negociación no consiste en intercambiar propuestas imprecisas para “ver si se arregla”. Debe servir para identificar qué se discute, qué documentos sostienen cada posición y qué salida sería razonable para la sociedad y los socios.

Antes de plantear una reclamación conviene revisar:

• Estatutos sociales, pactos de socios y acuerdos previos.

• Convocatorias, actas y acuerdos de junta.

• Cuentas anuales, información económica y operaciones discutidas.

• Comunicaciones entre socios y administradores.

• El objetivo real: continuar, reorganizar, separar posiciones o transmitir participaciones.

En muchos litigios civiles, la ley exige con carácter general intentar previamente una actividad negociadora adecuada antes de acudir a los tribunales. Esto obliga a plantear la fase previa con seriedad: el objeto de la negociación debe guardar relación con el posterior litigio y el intento debe poder acreditarse.

Negociar bien no implica renunciar a defenderse. Puede permitir obtener información, fijar una posición, evitar costes innecesarios o alcanzar una salida que un procedimiento judicial difícilmente ofrecerá en el mismo plazo.

Y si no hay acuerdo, la negociación previa también puede ayudar a preparar mejor el conflicto: delimita los hechos, ordena la documentación y evita que la demanda se convierta en el primer intento de entender qué ha ocurrido.

Cada conflicto societario exige valorar la posición de la empresa, de los administradores y de cada socio. La decisión de negociar o demandar debe tomarse después de revisar los documentos y el margen real de solución.

Este contenido es informativo y no sustituye el análisis de una situación concreta.

Una lectura práctica

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento sobre un caso concreto.

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